¿Cuáles son las perspectivas de un trabajador social en España?

Por desgracia la situación laboral que estamos viviendo actualmente en España no es la mejor para la búsqueda de trabajo. Si a eso le sumamos los recortes que se están llevando a cabo en políticas sociales, vemos que la personificación de los trabajadores sociales está en una situación de declive.

Pese a que existe trabajo y proyectos sociales de calidad en nuestro país, muchos de ellos no reciben financiación debido a los recortes que se han hecho en política social. A causa de la crisis y los recortes llevados a cabo en los últimos años, la brecha de desigualdad se ha hecho más acusada y existen más personas en riesgo de exclusión.

Este es el momento en el que los trabajadores sociales son más necesitados y los proyectos sociales mucho más necesarios, pero los recortes en la política social no ayudan a que esto sea así.

En la empresa pública

Existen trabajos de trabajador social dentro del ámbito del estado. Como puede ser el trabajo social en la sanidad, con menores, en las cárceles, etc. En casi todos los centros de ámbito social gestionados por el Estado hay al menos un trabajador social.

Para acceder a este tipo de trabajos se necesita realizar oposiciones. Dependiendo de cada comunidad autónoma son más frecuentes y existen más o menos plazas para cubrir. Por desgracia, hay algunas comunidades autónomas que hace años que no convocan oposiciones para la plaza de trabajadores sociales, y estos se ven obligados a ir a realizarlas a otra comunidad distinta.

En la empresa privada

Existen fundaciones y asociaciones privadas que realizan proyectos sociales. Estas necesitan de trabajadores sociales para desarrollar sus proyectos. El problema es que muchas de estas asociaciones contratan a sus trabajadores sociales para el proyecto que les conceden. Lo que implica que muchos de los contratos que se ofrecen son de 1 o 2 años. Se contratan por la duración del proyecto.

Muchos proyectos que estas asociaciones presentan, no siempre consiguen la financiación, es por eso que este tipo de fundaciones y asociaciones va variando su plantilla y cuenta con muy poco personal fijo de larga duración.

Es una buena opción para empezar en el mercado laboral y probar que rama del trabajo social nos gusta más, pudiendo acceder a más proyectos. Pero como forma de vida a largo plazo, puede acarrearte situaciones de desempleo de larga duración.

Lo bueno de este tipo de fundaciones que también cuentan con fondos privados, es que muchos trabajadores sociales pueden presentar sus proyectos y conseguir que sean financiados para llevarlos a cabo.

Voluntariado

Otra de las grandes perspectivas de los trabajadores sociales, sobre todo cuando están comenzando su carrera, es hacerse voluntarios. Muchas ONGs y fundaciones admiten trabajadores voluntarios para sus proyectos.

A través del voluntariado no sólo se ayuda altruistamente a conseguir una sociedad mejor, sino que también se logra adquirir experiencias para optar a otros trabajos más adelante.